Está usted en la página www.ebj-prof.net > Descubrir > comprender > Ceuta / Melilla Vs Gibraltar de Eugenio Besnard-Javaudin, profesor de español, CPGE, Rennes, lycée Chateaubriand

Fromage1.jpg (5214 octets) Inicio Estudiar Fromage1.jpg (5214 octets) Hablar Fromage1.jpg (5214 octets) Descubrir Fromage1.jpg (5214 octets) Visitar Fromage1.jpg (5214 octets) Informar Fromage1.jpg (5214 octets) Comer Fromage1.jpg (5214 octets) Enseñar

 

¿Ceuta - Melilla vs Gibraltar ?
(actualizado el 06.10.10)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

relaciones entre Marruecos y España

En los años 1930 tuvo lugar la Guerra del Rif, entre militares españoles e insurgentes marroquíes, guerra que permitió el rápido ascenso de un joven militar : Francisco Franco, el más joven general de Europa en la época con sus 34 años.

En 1936 se inicia la Guerra Civil desde Canarias y las ciudades españolas de Ceuta y Melilla. Ceuta tuvo gran importancia en los primeros meses de la contienda, como punto de paso del Ejército del Norte de África en la ocupación de la Península. Cabe recordar que la Legión Española, el "Tercio", se componía en parte de musulmanes dedicados cuerpo y alma a Franco, muy popular entre ellos.

Franco desarrolló unas buenas relaciones con las naciones árabes al no reconocer al estado de Israel y ayudó a la causa independentista de la parte francesa de Marruecos permitiendo manifestaciones nacionalistas en ciudades bajo dominio español, emisiones de radio y el tráfico de armas, que frecuentemente entraba a través de Melilla. En 1956 llega la Independencia de Marruecos (fin del Protectorado Francés). Así, el Gobierno español franquista reconoció la soberanía de todo Marruecos, comprometiéndose a respetar la unidad territorial del reino. En este reconocimiento oficial es en el que se basan las reclamaciones territoriales de Marruecos sobre Melilla y Ceuta.

A la muerte del dictador, el rey marroquí Hasán Segundo, reivindica la soberanía sobre el Sahara Occidental y organiza la famosa "Marcha Verde", estrategia de Marruecos con la intención de recuperar estas tierras ocupadas por la dictatura española, el 6 de noviembre de 1975. Marruecos envió a unos 350.000 ciudadanos y 25.000 soldados para invadir el por entonces territorio español, de modo que apoyasen y legitimasen la anexión, organizada por el rey Hassán II, durante la crisis política de España en los últimos meses del franquismo. Juan Carlos, el entonces joven rey español, negocia la restitución de estos territorios de manera ejemplar, evitando así una guerra absurda.

Desde entonces, las relaciones alternan entre momentos de crisis y otros de paz diplomática : el problema de la pesca (los caladeros - zonas de pesca- de los pescadores españoles estaban en aguas territoriales marroquíes), de los productos agrícolas, de los inmigrantes legales y clandestinos, el narcotráfico y, claro, de Ceuta y Melilla, crispan de vez en cuando los contactos bilaterales.

Dos ejemplos : la visita de los Reyes españoles a Ceuta y Melilla en 2007 y la huelga de hambre de la militante saharaui Aminatou Haidar en noviembre 2009.

El 5 de noviembre de 2007 fue visitada por Juan Carlos I y Sofía de Grecia. Hacía ochenta años que un monarca español no visitaba oficialmente Ceuta. Dicha visita provocó la cólera del rey y del gobierno marroquí, que la tacharon de "provocación" . El Gobierno de Marruecos «llamó a consultas» a su embajador en España, el cual sólo regresó a Madrid en enero de 2008.

El 13 de noviembre de 2009 : la activista saharaui Aminatou Haidar fue expulsada hacia Lanzarote (Canarias, España) por la policía Marroquí. Estuvo 32 días de huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote. El 17 de diciembre de 2009 : Haidar regresó finalmente a El Aaiún en un avión medicalizado. Es uno de los numerosos episodios de crispación entre los dos países. El Sahara Occidental, sur de Marruecos, es la ex provincia española anexionada por Marruecos en 1976-1979, a pesar de la existencia de una República Árabe Saharaui Democrática reconocida por unos 50 países en el mundo. La guerrilla del Frente Polisario contra Marruecos lleva más de 35 años de existencia. Ambigua posición de España : en un primer momento favorable a la autodeterminación, el gobierno de Zapatero privilegia sus relaciones comerciales con Marruecos.

remonter.gif (496 octets) volver al principio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ceuta-Melilla y Gibratar en animaciones Flash


Animación Flash del diario El Mundo del 20.08.2010


Animación Flash del diario El Mundo del 7.11.2001

remonter.gif (496 octets) volver al principio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Historia de Ceuta
(Consultar la página Wikipedia sobre Ceuta)

La ciudad fue fundada por colonos fenicios.La región del norte de África y la ciudad caen en el 429 en poder de los vándalos, posteriormente de los visigodos. En el 709 la ciudad cae en manos musulmanas, debido a las disputas internas entre los visigodos. Varios tipos de dominios musulmanes, sea procedentes de África o de la península ibérica, se suceden hasta el 21 de agosto de 1415, día en que el rey de Portugal Juan I, con sus hijos Don Eduardo, Don Pedro y Don Enrique "el Navegante" desembarcan en las actuales playas de San Amaro y conquistan la ciudad para el Reino de Portugal. La ciudad fue reconocida como portuguesa por el Tratado de Alcáçovas y el Tratado de Tordesillas.

Tras la muerte del Rey Sebastián, el Reino de Portugal se incorpora a la monarquía hispánica (1580). En 1640 Ceuta no sigue a Portugal en su secesión, prefiriendo mantenerse bajo la soberanía de Felipe IV.

En los siglos XVII y XVIII, la ciudad conoció varios ataques y asedios por parte de sultanes marroquíes o armadasbritánicas (en el momento de la toma de Gibraltar en 1704, por ejemplo).

En 1925, Ceuta se independiza de la provincia de Cádiz por Real Decreto de 4 de agosto.
foto satélite sacada de www.foto.org

En 1936 comienza la Guerra Civil. La sublevación, llevada a cabo por tropas del teniente coronel de la Legión, Juan Yagüe, se impuso en Ceuta en la madrugada del 17 al 18 de julio, sin encontrar gran resistencia. Militares leales al gobierno y personalidades del Frente Popular, como el alcalde, Antonio López Sánchez-Prado, fueron posteriormente fusiladostras ser sometidos a simulacros de juicios. Ceuta tuvo gran importancia en los primeros meses de la contienda, como punto de paso del Ejército del Norte de África en la ocupación de la Península.

En 1956 llega la Independencia de Marruecos (fin del Protectorado) y Ceuta sirve como base de repliegue de las fuerzas españolas que estaban destinadas en el territorio emancipado. En 1978 la Constitución Española, como otras anteriores, la reconoce como territorio componente de la nación española, integrándola en el nuevo modelo de organización territorial, con la previsión de la posibilidad de constituirse en Comunidad Autónoma. En 1995 se promulga el Estatuto de Autonomía de la ciudad. Ceuta, junto con Melilla, alcanza el estatus de ciudad autónoma.

El 5 de noviembre de 2007 fue visitada por Juan Carlos I y Sofía de Grecia. Hacía ochenta años que un monarca español no visitaba oficialmente Ceuta. Dicha visita provocó la cólera del rey y del gobierno marroquí, que la tacharon de "provocación" . El Gobierno de Marruecos «llamó a consultas» a su embajador en España, el cual sólo regresó a Madrid en enero de 2008.

 

remonter.gif (496 octets) volver al principio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Historia de Melilla
(consultar la página Wikipedia sobre Melilla)

La ciudad de Melilla remonta su historia al establecimiento en el siglo VII a. C. de comerciantes fenicios que aprovecharon su situación cercana al estrecho de Gibraltar y las rutas comerciales del Mediterráneo occidental.

Más tarde llegaronde los árabes a partir del 680, y desde allí organizaron la conquista de la antigua Hispania, al cruzar el Estrecho Tariq en el 711.
Luego, a raíz de guerras internas, el territorio permaneció abandonado hasta que a partir del siglo X fue recuperado por Abderramán III, quien mandó una flota desde Málaga en el 927, integrándose así en el Califato de Córdoba y manteniendo estrechas relaciones con la Hispania musulmana de al-Ándalus.

foto satélite encontrada en http://www.aemel.com/cuerpo/satelite.jpg
La expansión de portugueses y castellanos en el norte del Reino de Fez durante el siglo XV culminó con la entrada de Pedro Estopiñán en la ciudad en 1497, que pasó a depender del Ducado de Medina Sidonia y a partir de 1556, de la corona española. En el siglo XVIII, Melilla fue sitiada por una flota anglo-holandesa y al mismo tiempo atacada por tierra por tropas del sultán marroquí.

En 1860, con el Tratado de Wad-Ras, se establecieron los límites fronterizos de la ciudad con Marruecos, trazados hasta donde alcanzaban los disparos del cañón de "El Caminante", según lo estipulado en dicho tratado. Tres años más tarde se creó el puerto franco y en 1864 las autoridades españolas permitieron el asentamiento libre de personas españolas en la ciudad.

Durante el último tercio del siglo XIX y el primero del siglo XX, Melilla fue escenario de intermitentes enfrentamientos que desembocaron en el conflicto de la Guerra de Marruecos. Las sucesivas batallas de Barranco del Lobo en 1909 y de Annual en 1921, causaron un gran impacto en la opinión pública española y forzó la alianza militar entre España y Francia que permitió la constitución del Protectorado español de Marruecos.

El establecimiento del protectorado tuvo efectos muy positivos en la economía de la ciudad, que se convirtió en la capital económica de la parte oriental. La explotación de las minas del Rif propició el desarrollo una industria derivada de éstas y el tráfico de mercancías y la pesca aumentaron junto con los beneficios derivados del aprovisionamiento del ejército.

Fue en Melilla donde se produjeron los primeros acontecimientos de la sublevación militar de 1936 contra la II República que desencadenaron la posterior Guerra Civil Española y el establecimiento del régimen franquista en España. Franco desarrolló unas buenas relaciones con las naciones árabes al no reconocer al estado de Israel y ayudó a la causa independentista de la parte francesa de Marruecos permitiendo manifestaciones nacionalistas en ciudades bajo dominio español, emisiones de radio y el tráfico de armas, que frecuentemente entraba a través de Melilla.

Así, el Gobierno español reconoció la soberanía de todo Marruecos, comprometiéndose a respetar la unidad territorial del reino. En este reconocimiento oficial es en el que se basan las reclamaciones territoriales de Marruecos sobre Melilla y Ceuta. La independencia de Marruecos tuvo un impacto tremendo en Melilla a nivel económico y las sucesivas entregas de territorio español a Marruecos -Cabo Juby (1958), Ifni (1969), Sáhara Occidental (1975)- desataron el pesimismo en la ciudadanía.

Hasta 1995 era una comarca de la provincia de Málaga, fue en dicho año cuando la ciudad accedió administrativamente al estatuto de ciudad autónoma siendo a principios del siglo XXI uno de los motores económicos de la región rifeña, basado en su condición de puerto franco y los intercambios comerciales, a la par que centro de atención de los flujos migratorios de población africana hacia los territorios de la Unión Europea.

Actualmente está considerada territorio periférico de la Unión Europea, dentro del llamado conjunto de territorios de Ultramar y regiones periféricas transcontinentales con tratamiento fiscal diferente.

remonter.gif (496 octets) volver al principio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Historia de Gibraltar
(consultar la página Wikipedia sobre Gibraltar)

Gibraltar fue conocida en la antigüedad como Mons Calpe (latín para Monte Calpe), una de las dos míticas columnas de Hércules, y posteriormente renombrada como derivación del árabe Yabal Tāriq , o "montaña de Tariq",[1] en recuerdo del general Táriq ibn Ziyad, quien dirigió el desembarco en este lugar de las fuerzas del Califato Omeya de Walid I en el 711. Integrada en la Corona de Castilla desde la segunda mitad del siglo XV, fue ocupada en 1705 por los anglo-holandeses. 1705: guerra de sucesión en España, partidarios del archiduque Carlos se oponen a los del pretendiente Borbón. Un flota británica y holandesa, partidaria del archiduque ataca por Gibraltar y Algeciras, y luego se queda en el Peñón. El tratado de Utrecht 1713, que pone fin a la guerra, reconoce la soberanía de Gran Bretaña sobre el territorio de Gibraltar.

Desde entonces, el devenir político de Gibraltar ha sido tradicionalmente objeto de controversia en las relaciones hispano-británicas. Es uno de los dieciséis integrantes de la lista de territorios no autónomos de las Naciones Unidas bajo supervisión de su Comité de Descolonización. Su soberanía es reclamada por España, cuyo Gobierno también considera a Gibraltar como colonia. (mapa encontrado aquí)

A pesar de ello, la prosperidad ha permitido a Gibraltar convertirse en 2008 no solamente en el territorio británico más próspero y estable, sino también en uno de los países y territorios con mejor calidad de vida y niveles de seguridad del mundo. Según el estudio Jane's Country Risk de 2008, realizado por el Jane's Information Group, Gibraltar se encuentra en quinta posición sobre 235 países, que también lista a Gibraltar como el territorio británico más próspero y estable.

remonter.gif (496 octets) volver al principio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tensiones, problemas y debates.

Gibraltar
Melilla / Ceuta

España / Gran Bretaña = U.E.

• Gibraltar : puerta al mediterráneo, ruta del canal de Suez. Geopolítica y estrategia mundial.

• Gibraltar, Las Malvinas, Bermudas, Santa Helena, Pitcairn, Chagos : sistema de islas y lugares estratégicos en todo el planeta. "Residuos de imperio".

• Reivindicación periódica del estado franquista : cada vez que la situación económica era mala, la dictadura organizaba "manifestaciones" para reclamar Gibraltar, una manera como otra de reforzar el nacionalismos y hacer olvidar los problemas internos.

2002 : referéndum sobre la posibilidad de una soberanía compartida entre España y Reino Unido. Participación : 88% ; "NO" = 99%. La aplastante mayoría prefiere seguir siendo británica a compartir la soberanía con otro país.

•En julio de 2009, el ministro español de Asuntos Exteriores Moratinos hizo una visita histórica a Gibraltar, muy criticada por el PP. "Si nada cambió en los 300 años pasados, será que hay que cambiar de manera de ver las cosas."

las aguas territoriales : de acuerdo con los términos del Tratado de Utrecht eran reconocidas como "aquella área circundante a la colonia hasta la cual podían alcanzar los cañones de la fortaleza del Peñón". A lo largo de los años estas aguas territoriales han sido incrementadas por el Reino Unido, basándose en lo establecido por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del mar que permite llegar hasta el límite de 12 millas náuticas. España ha considerado tal incremento como contrario a derecho, por cuanto contravenía los términos del Tratado de Utrecht, y por tanto no reconoce al Reino Unido más aguas que las del puerto de Gibraltar (cedido por el Tratado de Utrecht) ni más espacio aéreo que el situado sobre la vertical del Peñón.

Numerosos incidentes entre la Guardia Civil española y los Coast Guard y policemen de Gibraltar, como por ejemplo la detención de 4 guardias civiles por la policía británica en diciembre de 2009. (reportaje de RTVE) O las maniobras de la Armada Británica que dispararon a una bandera española durante un ejercicio en noviembre de 2009.

• Cada vez que un submarino británico penetra en las aguas territoriales de Gibraltar, es fuente de tensión diplomática, como en 2005 o 2008.


1936 : en Ceuta y Melilla empiezan los primeros movimientos de la sublevación militar contra la República. Franco desarrolló unas buenas relaciones con las naciones árabes al no reconocer al estado de Israel y ayudó a la causa independentista de la parte francesa de Marruecos permitiendo manifestaciones nacionalistas en ciudades bajo dominio español, emisiones de radio y el tráfico de armas, que frecuentemente entraba a través de Melilla. Cuando terminó el "Protectorado francés", el Gobierno franquista reconoció la soberanía de todo Marruecos, comprometiéndose a respetar la unidad territorial del reino. En este reconocimiento oficial es en el que se basan las reclamaciones territoriales de Marruecos sobre Melilla y Ceuta.

1975 : muerte de Franco, retirada de los españoles del Sahara Occidental, el reino de Marruecos oficialmente también reclama la entrega de Ceuta y Melilla, "ciudades ocupadas por España".

•2005 : asalto a las vallas de Melilla y Ceuta por miles de subsaharianos aglutinados en Marruecos. (consultar el apartado de esta Web)

noviembre de 2007 : visita oficial de los Reyes españoles a Ceuta y Melilla, interpretada por Marruecos como "una provocación" . El Gobierno de Marruecos «llamó a consultas» a su embajador en España, el cual sólo regresó a Madrid en enero de 2008.

2010 : un verano particularmente tenso con varios bloqueos (leer la causa directa) en agosto de la frontera entre Marruecos y Melilla por activistas nacionalistas marroquíes, por la colocación en los puestos fronterizos de carteles "Territorio ocupado por España", por la visita de José María Aznar (ex presidente del gobierno) en agosto, seguida por la de Mariano Rajoy (líder del PP) en septiembre, mientras el ministro Rubalcaba (Interior) había tenido que ir a Rabat para "limar asperezas" a finales de agosto.

Un manifestante con una pancarta y una bandera en la valla fronteriza de Melilla, agosto de 2010 (foto El País)

Escuchar un fragmento de una tertulia de la Cadena Ser del 23.08.10 : recuperar el MP3 - leer la transcripción

Leer esta TRIBUNA de IGNACIO SOTELO

Recomponer las relaciones con Marruecos

IGNACIO SOTELO 14/09/2010 El País

Me temo que a los mismos a los que les saca de quicio el nacionalismo catalán o vasco, incluso tal vez a algunos de los que denuncian el nacionalismo como la estupidez que más males ha causado en el siglo XX, les pueda irritar una disquisición sobre Ceuta y Melilla que no considere eterna la pertenencia a España. Son plazas de soberanía española y sería un crimen de lesa patria poner en duda la integridad territorial de la nación. No somos pocos, sin embargo, los que pensamos que el verdadero crimen lo cometen los fanatismos de todo tipo que bloquean la reflexión que ponga en tela de juicio dogmas sagrados.

Melilla está bajo dominación española desde 1497 y Ceuta, después de la independencia de Portugal, elige en 1640 permanecer española. Empero no vale apelar a la antigüedad de la presencia española para defender una indefinida, ni tampoco el hecho de que el Reino de Marruecos sea posterior suprime el derecho a reclamarlas. La historia ya se encarga de estudiar el papel que estas plazas desempeñaron en los siglos XVI y XVII en la lucha contra la piratería y la amenaza musulmana, o en las ambiciones colonialistas en la segunda mitad del XIX y los dos primeros decenios del XX. Dejemos el estudio del pasado a los historiadores y ocupémosnos de lo que ahora importa, el papel que Ceuta y Melilla -centros de comercio informal, a la vez que puntos de fricción- juegan en las relaciones con Marruecos.

Nada dificulta tanto la solución de litigios internacionales o nacionales como sacar a relucir los llamados "derechos históricos". No se puede ser crítico a que el nacionalismo periférico los invoque, y traerlos a colación ante Marruecos, para luego negarlos a los que sueñan con la reconquista musulmana de Andalucía. Recomponer a la larga las relaciones con Marruecos supone dejar a un lado la discusión histórica y jurídica de los derechos de España y de Marruecos sobre las dos ciudades, tomando en consideración únicamente los intereses de ambos países en el momento actual.

Desde una racionalidad que aspire a obtener resultados, al tratar de nuestras relaciones con Marruecos, debería ser obvio empezar por dilucidar la relación existente entre los costos de mantener la soberanía en estas ciudades y los beneficios que se derivan para España, y no solo para unos cuantos cientos de comerciantes y funcionarios. Llama poderosamente la atención que al enfrentarnos a los ya frecuentes conflictos con Marruecos, permanezca en un trasfondo oscuro la reivindicación de estas dos ciudades, que en Marruecos ocupa un lugar preferente. No parece descabellado pensar que la causa del silencio español sea el viejo nacionalismo, que algunos se empeñan en atribuir en exclusiva a nuestros connacionales del norte, que es el que impide que nos

preguntemos, si beneficios y costes, tanto de la permanencia, como de una posible salida negociada, avalan o no, la política que se lleva a cabo. Incluso si el tema no incidiera en las relaciones con Marruecos, y evidentemente no es el caso, podríamos llegar a la conclusión de que convendría ir pensando en retirarnos, simplemente como una forma de eliminar gastos superfluos por la presión de intereses muy particulares y vanos afanes de prestigio.

Aunque, como me temo, el balance fuera claramente negativo, tanto por la carga económica que representa para España, como porque abre una espita que Marruecos podría aprovechar en cualquier momento de debilidad, nadie en su sano juicio propondría el abandono inmediato, ni siquiera a corto plazo, de estas plazas de soberanía. Si seguimos sin hacernos cargo del problema, en una situación de emergencia habría que temer más bien una salida precipitada: de ello tenemos antecedentes, y no solo en el Sáhara occidental. En vez de ofuscarnos con mitos del pasado, lo racional sería iniciar negociaciones con Marruecos para encontrar una solución a largo plazo, digamos en 20 años, tiempo imprescindible para poder ir acoplando los distintos intereses de los españoles en ambas ciudades, pero también los de los marroquíes del entorno.

Encontrar una salida adecuada conviene a España, no solo por el aspecto financiero -nunca tiene sentido un gasto innecesario, que se justifica en prejuicios obsoletos- sino, en primer lugar, porque unas negociaciones inteligentes permitirían estrechar las relaciones políticas, económicas y culturales con Marruecos, que nos son cada vez más importantes. En un mundo globalizado, en el que las fronteras nacionales cuentan cada vez menos, la vecindad adquiere una nueva significación. Somos más interdependientes de cada parte del mundo, pero sobre todo de nuestros vecinos, al norte de los Pirineos y al sur del Estrecho. En el fondo, deberíamos considerar el desarrollo socioeconómico de Marruecos una cuestión de política interior, al depender de ella asuntos de tanta envergadura, como el control de la inmigración, o la amenaza terrorista, vinculada al islamismo radical.

Marruecos, como España, tienen su mayor mercado en la Europa comunitaria, y las relaciones con la Unión Europea es un tema central que nos vincula de manera positiva, si sabemos cooperar, o negativa, si las planteamos como una competencia desleal. Marruecos es el país que más se ha beneficiado de "la política europea de vecindad", pasando de la "cooperación" a la "asociación". En vez de despotricar por las exportaciones marroquíes, deberíamos aprovechar el envite, para no solo mejorar nuestra productividad agrícola, sino reconvertirla en una industrial que amplíe el mercado al otro lado del Estrecho. Contribuir al desarrollo socioeconómico de Marruecos es una forma de desarrollarnos nosotros mismos como país exportador de capital y tecnología.

Pese a tan largos lazos históricos, cualquiera que viaje por Marruecos comprueba la escasa presencia del español y la muy limitada de nuestros productos. Cambiarían significativamente las cosas si, además de la excelente labor de los institutos Cervantes, fuéramos capaces de patrocinar, por ejemplo, una Universidad Politécnica con profesores españoles, que contribuyera a expandir nuestra tecnología. No se trata ahora de hacer sugerencias de colaboración mutua, pero las posibilidades son muchas y muy variadas.

No se me ocultan los obstáculos que para la cooperación entre los dos países provienen de la parte marroquí, el mayor, que sea una democracia deficiente que se trasluce en corrupción, bajo nivel cultural y alta desigualdad social. Ello limita considerablemente, qué duda cabe, una política eficaz de desarrollo, pero el Marruecos de hoy no se diferencia mucho de la España de los años cuarenta y cincuenta, y logramos salir del pozo. He observado una cierta simpatía de los marroquíes por los españoles, siempre que sepamos respetarlos como se merecen. Pese a nuestra herencia árabe, en todo caso, conviene no olvidar que son tan orgullosos, pero mucho más astutos, que nosotros.

 

El País, 13.08.10 : "En el origen de las protestas que dieron lugar al bloqueo de camiones que transportaban fruta, verduras, pescado y marisco ayer tiene su origen en un incidente el pasado 16 de julio en el puesto fronterizo de Beni Enzar. Cuatro marroquíes con pasaporte belga trataron de pasar a Melilla en un vehículo descapotable. La versión marroquí es que llevaban una bandera y dos policías les instaron a retirarla; al negarse, las agentes llamaron a los antidisturbios, que los golpearon hasta que pudieron huir. La versión española sostiene que las agredidas fueron las agentes. Se negaron a mostrarles la documentación alegando que Melilla era marroquí. Una de las policías era musulmana y hablaba varios dialectos marroquíes, por lo que entendió sus burlas; al subir el tono de los improperios, las agentes llamaron a los antidisturbios."

 

remonter.gif (496 octets) volver al principio